Alimentación

Lactancia materna

BENEFICIOS DE LA LECHE MATERNA

Consejos para bebés de 0 a 3 meses - Alimentación - Lactancia materna

La leche materna es el mejor alimento para los recién nacidos. Su composición no ha sido igualada por ninguna leche artificial. El calostro es la leche de los primeros días. Se produce en poca cantidad y es rica en proteínas. Posteriormente, durante unas semanas, se produce la leche llamada de transición hasta que aparece la leche madura.

A diferencia de la leche artificial, las proteínas de la leche materna son más fáciles de digerir y dan menos problemas de alergias e intolerancia. Sus grasas ayudan al desarrollo del cerebro y sus azúcares favorecen las deposiciones del bebé. Además aportan al bebé factores inmunológicos durante muchos meses después.

También es beneficiosa para ti. Favorece el retorno del útero, hace que acaben antes las pérdidas de sangre después del parto, consume reservas de grasa acumuladas facilitando la pérdida de peso, protege frente al cáncer de mama, ovarios y útero y, lo más importante, favorece la relación psicoafectiva con tu bebé.

CÓMO DAR EL PECHO

Las primeras tomas siempre parecen complicadas. Tu bebé tiene que acostumbrarse a tu pecho y tú a tu bebé. Prueba distintas posturas hasta que estés cómoda, incluso los primeros días puedes dársela tumbada en la cama. Sé constante, en poco tiempo verás como te resulta sencillo.

Es normal que creas que tienes poco pezón o que es plano. Estimúlalo rozándolo con los dedos y, siempre antes de la toma y después, limpia bien la zona. Los primeros días evita darle un chupete o biberón hasta que tu bebé no se haya acostumbrado a tu pecho.

Pasos para dar bien de mamar

  1. Coloca bien tu bebé al pecho. Él mamará mejor y a ti te evitará dolor y grietas en los pezones.
  2. Deja libre toda la areola y no presiones el pecho hacia atrás. Evita la posición tijera. Si tienes el pecho grande puedes sujetarlo por debajo.
  3. Antes de introducir el pezón en la boca de tu bebé oprime la areola hasta que aparezcan unas gotas de leche. No olvides que si el pezón no tiene leche la succión es más dolorosa.
  4. Roza ligeramente el labio superior de tu bebé con el pezón, para que él abra la boca. Es un acto reflejo del bebé en busca de alimento.
  5. Introduce el pezón y la mayor parte de areola posible en la boca de tu bebé. Cuanto más abierta tenga su boca y con la lengua hacia fuera, más fácil le resultará cogerse al pecho.
  6. Si no tiene bien abierta la boca o sientes dolor, introduce un dedo por la comisura de sus labios para que la abra bien y vuelve a comenzar.

Complicaciones: Mastitis y obstrucción mamaria

Es un trastorno que puede aparecer durante la lactancia. La mastitis está producida por gérmenes que pasan de la boca o nariz del bebé a la mamá. No es perjudicial para el bebé, pero si dolorosa para la mamá. Puede dar fiebre y malestar general. Debes acudir a tu médico porque se trata con antibióticos y antiinflamatorios. En muchas ocasiones no es necesario interrumpir la lactancia.

La obstrucción mamaria, es un trastorno que puede aparecer en el primer periodo de lactancia. Esta provocada por la abundancia excesiva de leche. No es un problema grave y normalmente tu bebé te ayudará a eliminarla. También puedes extraer el excedente de leche con un extractor de leche. Consulta en la guía de productos Saro sobre sus Extractores de leche. Son fáciles de utilizar y muy prácticos. Al vaciar tu pecho con ellos, aliviarás tus molestias y dolores.

POSICIONES PRÁCTICAS PARA LA TOMA

Cada madre debe buscar la postura que le sea más cómoda, pero es bueno variar. Elijas la postura que elijas, lo que debes tener en cuenta es que sea tu bebé el que se acerque al pecho y no acercar el pecho a tu bebé. Además tienes que evitar que tu hijo se vea obligado a girar o flexionar la cabeza.

A continuación te indicamos la postura más práctica para dar la toma y la posición para el bebé.

  1. Sentada en una silla, apoya la espalda en el respaldo con los hombros relajados.
  2. Apoya la cabeza de tu bebé en el antebrazo y sujeta el resto del cuerpo por las nalgas.
  3. Tu bebé debe estar tumbado pero frente a ti.
  4. Aparta el bracito de tu bebé, para que no le estorbe. Coloca a tu bebé como si estuviera “abrazándote”
  5. Apoya tu brazo sobre el de la silla o una almohada.
  6. Si quieres, puedes utilizar un taburete para mantener tus piernas elevadas. Y, también poner una almohada o manta en tus rodillas para que tu bebé esté más cómodo.

TIEMPOS DE LACTANCIA

Durante las primeras semanas dale el pecho siempre que lo pida. En general es recomendable que sea cada hora y media o dos horas. En cada toma, primero dale un pecho y mantenlo hasta que él lo suelte, luego déjale un tiempo para eructar y a continuación dale el otro pecho. Si lo rechaza o está poco tiempo, no te preocupes es porque ya tiene suficiente. Siempre inicia cada toma por un pecho diferente para estimular la producción de leche y evitar la congestión de un pecho.

Dale de mamar siempre que lo pida, sea de día o de noche. Después del primer mes, él será quien regule y espacie más las tomas. Puedes comprobar que tu hijo come por sus gestos y movimientos al tragar y también comprobando que tus pechos se quedan vacíos. Pero el método más seguro para ver si tu bebé come suficiente es pesándolo con regularidad. Ten en cuenta la pérdida inicial de peso que sufren todos los niños en los primeros días y que, en aproximadamente dos semanas, deberá haber superado el peso con el que nació.

Alimentación artificial

CUÁNDO RECURRIR A LA LECHE DE FÓRMULA

La lactancia materna no es una obligación. Lo realmente importante es decidir la lactancia libremente y su elección depende sólo de la madre. Ella debe valorar los distintos aspectos y razones para elegir una u otra. La lactancia con leche de fórmula puede empezar desde el primer día o después de unas semanas.

Muchas madres no están seguras y tienen dudas sobre su elección. Lo mejor para que puedas evaluar los pros y los contras es que separes las razones médicas de las emocionales. Recuerda que lo más importante es que tu hijo se sienta querido y esté alimentado, sea cual sea el método.

Existen circunstancias médicas y prácticas para optar por la leche de fórmula, entre ellas:

Circunstancias médicas

  • El bebé tiene un reflejo de succión débil y no mamá
  • Problemas de salud de la madre para los que tiene que medicarse

Circunstancias prácticas

  • El regreso al trabajo
  • Por evitar dolores y problemas de las mamas
  • Motivos psicológicos relacionados con la estética

COMBINAR LECHE MATERNA CON LECHE DE FÓRMULA

La leche materna cubre todas las necesidades de alimentación durante los primeros seis meses. De hecho, muchas de las sustancias presentes en la leche materna no han podido reproducirse en la leche de fórmula, entre ellas, los anticuerpos, las defensas de nuestro organismo.

Pero por diferentes motivos, puede ser que tengas que combinar la lactancia materna con la de fórmula. En este caso, si es posible, es mejor esperar a que tenga al menos un mes. Al principio estará un poco reacio, porque la lactancia materna y el biberón son dos tipos distintos de succión, y se tiene que acostumbrar al nuevo sistema. Empieza a sustituir una de las tomas con el biberón cada 3 ó 4 días.

Si vas a empezar pronto a trabajar, conviene que el papá u otra persona le empiece a dar el biberón para que se acostumbre y, posteriormente, cuando no estés no rechace el biberón por asociarlo con el alejamiento de su mamá.

El pediatra te recomendará las leches de inicio y resolverá todas tus dudas sobre la lactancia artificial. Gracias a los avances en la tecnología, las leches de inicio son una opción con todas las garantías para alimentar perfectamente a tu bebé.

CLASES DE LECHE DE FÓRMULA

Las leches de inicio se identifican con el número 1. Son las leches indicadas para los lactantes sanos e imitan la composición de la leche materna. Están elaboradas a partir de leche de vaca y su composición está estrictamente regulada. Son alimentos completos y equilibrados que responden a las necesidades nutritivas del recién nacido durante los primeros meses de vida. Todas están bajo reglamentación europea y tienen cualidades garantizadas:

  • calidad rigurosamente comprobada
  • composición constante
  • digestibles

Existe una gran variedad y se presentan en polvo o líquidas. Consulta a tu pediatra, él te recomendará la más apropiada. También existen leches de inicio especiales indicadas para ciertos síntomas o problemas. Aquí te indicamos algunas de ellas.

Tipos de leche de inicio especiales

Leches de inicio hipoalergénicas:

Sus proteínas han sido sometidas a un tratamiento especial para que no provoque alergia. Están indicadas para los bebés que tengan algún tipo de intolerancia o reacción alérgica. 

Leches de inicio antiregurgitación:

Leche de fórmula indicada para bebés con regurgitaciones. En su composición se añade almidón o harina de garrofín para que espesen y sea más difícil la regurgitación.

Leches con proteínas de soja:

Para bebés con intolerancia o alergia a las proteínas de la leche de vaca. Leches sin lactosa Para bebés con intolerancia o alergia a la lactosa. 

Leches para prematuros o bebés de bajo peso:

Están adaptadas a estos problemas.