Psicología

Comunicarnos desde el primer día

Consejos para bebés de 0 a 3 meses - Psicologia

Nada más nacer tu bebé se pasará la mayor parte del día durmiendo, sólo se despertará si tiene hambre o está incomodo. Cuando esto ocurra, háblale y verás como te mira y se tranquiliza al oír tu voz. A partir de los dos meses, estará más despierto y tendrá curiosidad por todo lo que tiene alrededor. Con la mirada seguirá tus movimientos y cuando le hables y acaricies te responderá con una sonrisa o emitiendo sonidos.

Los rostros y voces humanas, sobre todo los tuyos, captarán su atención y se fijarán en su memoria. Es incluso capaz de reconocerte a través de tu olor. Para él eres una prolongación de si mismo y hasta los seis u ocho meses no empieza a darse cuenta de su propia independencia. Por ello, la mayoría de sus sensaciones las experimenta a través de ti cuando está en tus brazos: el olfato (olor de tu cuerpo y de la leche) la vista (tu rostro) el tacto (tocando tu pecho) el gusto (el sabor de la leche) y su bienestar general procede de tus mimos.

Aprender sus formas de comunicarse

Cuando nace tu bebé tiene ante sí un mundo de sensaciones nuevas, que tiene que ir experimentando. Al principio para comunicarse utiliza gestos innatos como el cogerte un dedo con su manita. Ábrele la palma de la manita y pásala por tu cara le será de gran ayuda para conocerte. Al mes te hará muecas reclamando tu atención. Además puedes ayudarle en su desarrollo y comunicación si pones muñecos y carruseles llamativos y alegres en su cuna. Llamarán su atención y le ayudarán a potenciar su visión y al querer alcanzarlos y tocarlos, también su sentido del tacto.

A los tres meses ya será capaz de coger los muñecos y sacudirlos. Abre y cierra sus manitas, con mayor facilidad, para cogerlos y luego dejarlos caer. Su comunicación contigo será cada vez más intensa, utiliza la mirada y está muy atento a cada gesto que haces. Estas miradas, gestos, balbuceos, llanto es la forma que tendrá de comunicarse contigo durante este tiempo. Al principio te costará entenderlos pero ya verás como enseguida llegarás a interpretarlos con cierta facilidad.

El lenguaje del llanto

Entre los 0 a 3 meses, el llanto es una de las pocas, por no decir única forma, que tiene tu bebé de comunicarse. Según vaya creciendo su llanto será menos frecuente.

Los motivos más normales por los que llora son:

  • Hambre. Suele ser la causa principal del llanto. Si tu bebé sigue llorando después de comer, quizá sea por otra causa. Cuando tiene hambre de verdad, el tono es enérgico y se calla en cuanto le pones al pecho o le acercas el biberón.
  • Sed. Los bebés suelen tener mucha sed.
  • Cansancio. Si tu bebé está muy cansado porque lleva mucho tiempo despierto, llorará hasta que concilie el sueño.
  • Gases. Se forman mientras se alimenta. Si tras la toma tu bebé está inquieto, la mejor forma para aliviarlo es apoyarlo sobre el hombro y darle unos golpecitos suaves en la espalda hasta que eructe. También puedes ponerlo sobre tus rodillas o con la mano en la tripita.
  • Miedo. Los ruidos fuertes, un golpe de luz o un movimiento brusco inesperado, pueden asustar a tu bebé y provocarle el llanto.
  • Frío o calor. Los bebés son muy sensibles a los cambios de temperatura. Los cambios bruscos o excesos le molestan. Le gusta estar calentito pero no le abrigues nunca en exceso y evita que sude
  • El pañal. Si tu hijo se encuentra incomodo por que su pañal está mojado o tiene heces, se pondrá a llorar.
  • Se encuentra mal. Si el llanto del bebé es muy intenso y persistente y has comprobado que no está causado por ninguno de los motivos anteriores, podría estar motivado por un trastorno o enfermedad leve y debes consultar con tu pediatra. El llanto de un bebé con trastornos es muy distinto. Enseguida aprenderá a reconocerlo y te darás cuenta de que algo va mal.