El sueño

Cuánto duerme

Consejos para bebés de 0 a 3 meses - El sueño

El sueño es fundamental en la vida del bebé. Favorece su desarrollo porque mientras duerme, segrega hormonas del crecimiento, esenciales para su desarrollo. Por eso es muy importante que tu hijo aprenda a dormir bien desde pequeño.

El recién nacido duerme aproximadamente 16 a 18 horas al día. Se trata de un sueño que alterna periodos de sueño con breves fases de vigilia para comer. Si le observas, más de la mitad del tiempo tiene un sueño agitado y parece que se va a despertar en cualquier momento.

Lo recomendable es que sigas el mismo ritmo que el bebé: dormir cuando él duerme y, durante los ratos que se despierta para comer, aprovecha para jugar con él o sacarle de paseo.

Cómo acostar al bebé

Existen diversas opiniones al respecto, pero en lo que todos los pediatras coinciden es que NUNCA debes acostar a tu bebé BOCA ABAJO, a no ser que por algún motivo específico tu pediatra te lo recomiende.

De lado: Muchos pediatras recomiendan esta postura para evitar el ahogo infantil. Es importante que le pongas detrás de la espalda un protector acolchado para que durante el sueño no cambie de posición. Tradicionalmente las mamás ponían una manta o almohada poco prácticas porque también se movían. Ahora existen soportes ergonómicos para el sueño como el de Saro, especialmente diseñado para colocar al bebé de costado, cómodamente y con total seguridad. Además el bebé debe dormir sobre un colchón muy firme.

Boca arriba: También es una postura muy recomendable. El bebé puede ver su entorno, le resulta fácil respirar y evita el riesgo de asfixia.

Asimismo, es muy importante seguir siempre ciertas pautas como: Utilizar siempre la misma cuna y algunos juguetes para que enseguida le sean familiares y se encuentre más seguro.

Entre toma y toma, y antes de acostarle de nuevo, tenlo un rato en brazos para que se tranquilice y duerma mejor. Cuando lo vuelvas a poner en la cuna es posible que llore. Antes de cogerlo intenta tranquilizarlo hablándole o cantándole suavemente, o acariciándole. No lo acuestes en tu cama, ya que podrías hacerle daño sin querer.

Es importante que tengas en cuenta que los bebés, desde que nacen, necesitan cierta rutina por lo que los horarios deben respetarse para que no se alteren las horas de sueño. Acuéstale todos los días a la misma hora de manera que su organismo se acostumbre y acabe actuando como un reloj.

A partir de los dos meses el bebé permanecerá más tiempo despierto de día y dormirá más por la noche, pero es importante que le ayudemos a distinguir entre el sueño de día y el de noche. Una buena forma es reducir progresivamente las tomas nocturnas. A partir del tercer mes, por regla general, no es necesario darle una toma nocturna.

El mejor ambiente para dormir

Para que el bebé duerma tranquilo procura que duerma en un ambiente silencioso y relajado, aunque esto no significa que no oiga los ruidos propios de un hogar, a los que debe acostumbrarse. Sólo debes evitar los ruidos fuertes o estresantes como pitidos, teléfono...

Durante el día es mejor que duerma con más claridad para ayudarle así a identificar la diferencia entre día y noche. En cuanto a la noche es aconsejable dejarle encendida una luz tenue.

En invierno, si se tiene la calefacción puesta, asegúrate de que la temperatura sea estable y que nunca supere los 22ºC. También es muy aconsejable, para evitar problema respiratorios y catarros, humidificar el ambiente. Para ello, puedes ayudarte con humidificadores, como el de Saro que garantiza un adecuado nivel de humedad en el ambiente.

Se despierta por la noche

Especialmente durante el primer año de vida muchos bebés se despiertan durante la noche. Existen diversas causas, la mayoría de las veces es debido a sus sueños, por lo que se vuelven a quedar dormidos enseguida. Otras pueden ser:

  • Si el bebé está habituado a comer a menudo y siempre que llora durante el día, por la noche en cuanto su estómago está vacío se despertará para pedir su comida.
  • Al no sentir la presencia de su madre, puede despertarse para llamarla. Es lo que se llama “angustia por la separación”. Es más habitual cuando se le deja con los abuelos u otra persona.
  • Si duerme mucho durante el día, el bebé tiende a despertarse más por la noche.
  • Si el bebé nota que cada vez que se despierta y llora sus padres le cogen y le miman para tranquilizarle, podría utilizarlo para conseguir estos mimos cada vez que quiera.