No quiere comer

A esta edad puede ocurrir que tu hijo no quiera comer y tú, como a muchas madres, te angustias cuando tu hijo rechaza la comida una y otra vez. Lo mejor es consultarlo con tu pediatra, él se encargará de valorar si en el caso de tu hijo, esa "falta de hambre" es normal. Mientras tanto, no debes forzarle a comer. Forzándole a comer sólo conseguirás que el niño aborrezca la comida.

Los niños, como los adultos, ven el plato de comida y deciden a priori si les va a gustar o no. El éxito a la hora de que se lo coma dependerá mucho de lo atractiva que sea su presentación. Hay muchas maneras de preparar un plato para hacerlo apetecible. Puedes alternar los colores de los alimentos, o agruparlos formando figuras. Si tu hijo rechaza un determinado plato, es mejor esperar unos días y ofrecérselo más adelante. Déjale que coma sólo, es un juego para él y le puede motivar a comer. A esta edad les gusta meter las manos en el plato y comer con los dedos. Aunque no lo creas este “capricho” es beneficioso para su desarrollo. Déjale hacerlo, más adelante se olvidará y empezará a comer correctamente.

Estos periodos de no querer comer pasarán. Si el niño está sano y el pediatra considera que su desarrollo es normal, no te preocupes. Mientras dura ten en cuenta estos pequeños consejos:

  • Ponle cantidades pequeñas y ves añadiendo según se las vaya comiendo.
  • No des importancia a la cantidad que haya dejado en el plato.
  • No lo compares con otros niños que coman más, si él está bien no es un problema.
  • Los fármacos para abrir el apetito, no son muy recomendables.