Psicología

Empieza a dominar el lenguaje

Consejos para bebés de 12 a 24 meses - Psicología

La capacidad de aprendizaje que tienen los niños de esta edad es asombrosa. Son capaces de empezar a: desnudarse, hablar con soltura, comer solo y manipular juguetes más complicados.

Su lenguaje empieza a ser cada día más rico. Identifica y memoriza muchas palabras e intentará repetir lo que tú digas imitando la entonación. Su vocabulario constará entre 20 y 50 palabras y empezará a usar verbos, pronombres... Oírle expresarse es causa de "risa" en la familia. Sin contar con que la comunicación será más fluida entre vosotros. ¡Se acabo el tiempo de adivinar qué quiere o qué le pasa!

Sus avances no se quedan en el lenguaje. Intentará comer él solito y querrá manejar la cuchara , por supuesto, al principio no le resultará nada fácil. Mantenerlo limpio a las horas de las comidas te va a resultar casi imposible. Pero hay que dejarle aprender.

Sus relaciones sociales mejorarán, observará a otros niños y se pondrá cerca y con el tiempo empezará a jugar con ellos.

Quiere su autonomía

Este es el periodo en el que empieza a acercarse a los demás, al principio teniéndote cerca pero con el tiempo ganará confianza y buscará la compañía de otros niños y personas. Empieza a querer y a disfrutar de su independencia.

Este deseo de autonomía, le motivará a hacer cosas por sí sólo sin tu ayuda. Comer, vestirse, lavarse... aunque no siempre lo consiga. Para que aprenda es mejor que te apartes y le dejes hacerlo solo, eso sí vigilándole para indicarle cómo debe hacerlo.

Lo importante es que tenga esta iniciativa y que quiera ser independiente. Esta etapa de aprendizaje es muy beneficiosa para él, sólo hay que facilitarle un poco las cosas. Pequeñas cosas como poner su ropita cerca para que él se la pueda poner, facilitarle el acceso al lavabo para que se pueda lavar las manos... y un poco de paciencia, le ayudarán a adquirir estas nuevas habilidades.

Toca todo

Si desde pequeño se empeñaba en coger todo, ahora que se mueve por toda la casa, más que nunca le querrá coger todo tipo de cosas. Esto supone un riesgo y deberá ir aprendiendo a diferenciar lo que puede y no puede tocar. Es decir, lo que está bien y está mal.

Este proceso conlleva algunas rabietas por parte del niño. Aunque no hay que poner freno a sus ganas de conocer y de investigar, se debe hacer uso del “no”. Es aconsejable que cuando se le diga “no” le digas y expliques el motivo. Quizá creas que no te entiende pero verás como a la larga será la mejor manera de ayudar al niño a razonar tus motivos. Verá que no son un capricho y que existe un porqué y llegará a poder evaluar los riesgos que conllevan determinadas acciones.