Alimentación

Introducir nuevos alimentos

Consejos para bebés de 6 a 12 meses - Alimentación

La introducción de los distintos alimentos debe ser secuencial y progresiva.

La alimentación complementaria (cualquier alimento diferente a la leche), nunca debe iniciarse antes del 4/5 mes, y es deseable no hacerlo hasta el 6 mes. A partir de entonces es muy recomendable ya que a esta edad la alimentación láctea exclusiva es insuficiente.

La introducción de nuevos alimentos se hará de uno en uno, con intervalos de una semana, para poder observar la posible aparición de reacciones adversas y para que el niño se acostumbre al cambio de sabores.

Tipos de alimentos

Cereales

Aportan sobre todo energía. Se debe de empezar tomando harina de cereales SIN gluten. Antes de los 6/7 meses no se le debe dar pan, galletas, magdalenas, etc.

Frutas y Verduras

Son una fuente importante de vitaminas. Primero se tomarán como zumo, luego como papilla, utilizando frutas del tiempo sin añadir azúcar ni galletas.

A partir del 7 mes se puede tomar puré de verduras, sin añadir sal.

Carnes

Aportan sobre todo proteínas. A partir del 7/8 mes las debes de añadir al puré de verduras: 30-50 grs al día, comenzando por carne de pollo y luego ternera, vaca, cordero, etc. No es aconsejable la carne como la del cerdo, sesos, etc.

Pescados

Al igual que la carne, aportan sobre todo proteínas. Se introducirán entre el 9/10 mes, comenzando por pescado blanco en cantidad similar a la carne.

Huevos

La yema aporta grasa y la clara proteínas. Se puede empezar a tomar entre el 9 y 10° mes, añadiendo un poco de yema cocida al puré de verduras y, si es tolerado, aumentar la cantidad hasta un máximo de tres yemas a la semana. La clara no se la des antes de los 12 meses. Siempre debes cocer el huevo para evitar la transmisión de enfermedades y aumentar el valor nutritivo.

Yogur y leche de vaca

El yogur lo puedes introducir a partir del 8/9 mes, siempre de tipo natural y sin añadirle azúcar. La leche de vaca no debe darse antes de los 12 meses y puede retrasarse hasta los 3 años, ya que su contenido de proteínas y sales minerales es demasiado elevado para el sistema digestivo del bebé.

También es importante que le des agua con frecuencia. Hacia el final de este periodo sienta a tu hijo a la mesa con vosotros para que él también participe en las comidas como una más de la familia. Déjale una cuchara para que vaya aprendiendo a comer sólo. Al principio se ensuciará todo pero poco a poco irá aprendiendo y llegará a comer sólo. Ten paciencia y ten a mano muchos baberos. Ya sabes que en Saro encontrarás una amplia gama que evitarán que se ensucie toda la ropita.

Cómo preparar los alimentos

Con los cambios en la alimentación de tu bebé, preparar su comida es casi como preparar la vuestra. Sigue estos consejos que garantizarán su correcta alimentación:

  • Dale una dieta variada.
  • Crea hábitos alimenticios correctos.
  • Nunca debes darle alimentos antes de las fechas señaladas para cada tipo.
  • Los cambios en la alimentación de tu hijo hazlos cuando te lo indique tu pediatra.

También verás que según va creciendo tu bebé querrá comer solo. Por ello debes preparar su comida de manera que pueda manejarla fácilmente, por ejemplo parte en trozos no muy pequeños su comida. También puedes darle trozos de fruta, trozos de zanahoria, pan que podrá coger con soltura...

A continuación te proponemos formas de preparar algunos alimentos para que le resulten más agradables a tu bebé.

  • Para la merienda puedes mezclar fruta con un yogur.
  • Haz el pescado hervido o al vapor y ponle un poco de aceite.
  • En cuanto a los huevos, al principio deberás mezclarlos con la papilla, luego vendrán las tortillas.
  • También puedes darle la fruta y determinadas hortalizas a trozos que él comerá solo.

Eliminar riesgos

Prepares como prepares sus alimentos y sean estos los que sean, lo que siempre debes tener en cuenta es que estén bien limpios, cocidos y en perfectas condiciones de salubridad.

Para una adecuada elaboración y conservación de los alimentos debes seguir siempre está indicaciones básicas:

  • Lavarte las manos antes de coger los alimentos y cocinar.
  • En el frigorífico los alimentos deben estar en recipientes separados. La carnes, verduras... necesitan menos frío. En cambio el pescado debes ponerlo en la zona más fría del frigorífico.
  • No conservar durante mucho tiempo los alimentos en el frigorífico. Mejor compra raciones pequeñas.
  • Nunca guardes las sobras de sus papillas. Tíralas.
  • No recalientes sus alimentos.
  • Siempre que se pueda hierve los alimentos.

Hacer la compra

Cuando vayas a comprar recuerda que la alimentación de tu hijo debe ser variada y equilibrada. Además es una buena excusa para introducir un modelo de alimentación correcto para toda tu familia. Para ello, asegúrate que en tu carrito de la compra llevas:

  • Fruta: manzanas, peras, naranjas, plátanos, melocotones...
  • Productos lácteos: leche (para tu bebé de continuación), yogures, queso fresco
  • Verduras: zanahorias, patatas, calabacín... más adelante, acelgas, judías, espinacas...
  • Cereales: trigo, arroz, cebada y productos elaborados a partir de ellos como el pan
  • Carne: pollo, pavo, conejo, ternera, cordero...
  • Pescado: merluza, lenguado, pescadilla...

Celaquía

Las alergias son cada vez más frecuentes y se producen cuándo el organismo reacciona de una forma anómala ante la presencia de determinadas sustancias. La Celaquía no es otra cosa que una intolerancia al gluten, proteína que contienen muchos cereales.

Estadísticamente la Celaquía afecta a 1 niño de cada 300. Sus síntomas son:

  • Pérdida del apetito
  • Pérdida de peso
  • Diarreas
  • Tez pálida
  • Estado de ánimo irritable

Los problemas producidos por la celaquía se evitan eliminando de la dieta del bebé los alimentos que contengan gluten. Sus aportes nutritivos se pueden encontrar en otros alimentos, con lo que su eliminación no representa ningún problema.

En cualquier caso lo primero que hay que hacer es no introducir los cereales en la alimentación de tu bebé hasta los seis meses. Y cuando empieces a introducirlos, hazlo de uno en uno empezando por el arroz, el maíz... y observando cuidadosamente la reacción de tu bebé. Si crees detectar alguno de los síntomas, elimínalos de su comida y consulta inmediatamente a tu pediatra.