Qué bueno es jugar

A la vez que tu hijo crece, también crece su interés por los juguetes. Al principio se limitaba a coger, tocar y morder los juguetes pero ahora no se conformará sólo con eso, lo investigará, dará vueltas, lo tirará... Su interés por aprender y el desarrollo de nuevas habilidades le impulsará a investigar todo lo que esté al alcance de sus manos.

El ansia de los niños por conocer no tiene límites y es a través del juego como descubren su entorno. Los juegos le ayudan a madurar y a aprender. Porque aprende de lo que observa para después, imitar todo lo que ve.

Para fomentar su aprendizaje, enséñale a jugar con los coloridos juguetes que tiene ante sí. Debes tener en cuenta que los peques se cansan muy rápidamente de todas las cosas. Por eso, debes emplear a fondo tu capacidad para motivarle. Es imposible estimularle de forma permanente, pero sí puedes hablarle, ponerle música, llamarle la atención sobre todo aquello que le rodea.

En esta edad es un fan de los juguetes, pero también le llaman mucho la atención los objetos domésticos, un buen ejemplo es el teléfono. A todos los niños les encanta cogerlo y tocar sus botones. Debes evitar que los coja ya que pueden representar un peligro para tu hijo. Pero puedes sustituirlo por juguetes que, como el teléfono móvil de Saro, han sido diseñados imitando a los reales para satisfacer el deseo de los niños de utilizar los mismos objetos que los mayores.