Salud

Cómo aplicar medicamentos al bebé

Con cierta frecuencia tu hijo sufrirá una serie de patologías leves como fiebre, catarros, trastornos digestivos... Son normales y existe una serie de recomendaciones básicas que puedes seguir para paliar sus efectos.

  • La primera regla a seguir es la NO administración de medicamentos sin que los haya indicado el pediatra.
  • Seguir las normas indicadas por el pediatra para el tratamiento: dosis, horario y forma de administración.
  • Para darle jarabes o fármacos líquidos utiliza un dosificador de medicamentos.
  • No es recomendable que mezcles el medicamento con la papilla o biberón, porque si no se los acaba no se habrá tomado la dosis indicada por el pediatra.
  • Como norma general tu pediatra te indicará soluciones líquidas para administrar a niños pequeños. Los comprimidos y pastillas tienen riesgos como la inhalación hacia la vía respiratoria en lactantes.

En cualquier caso, si tienes cualquier duda o ante cualquier urgencia, lo mejor es que acudas a tu pediatra o centro hospitalario.

Botiquín en casa

Siempre es conveniente tener un botiquín en casa. Debe estar en un lugar accesible pero fuera del alcance de los niños. En el botiquín sólo debes tener los medicamentos imprescindibles y debes comprobar cada cierto tiempo su fecha de caducidad, retirando aquellos que hayan vencido.

Artículos básicos a tener en tu botiquín:

  • Tiritas y esparadrapo
  • Alcohol
  • Algodón hidrófilo
  • Gasas estériles
  • Vendas de varios tamaños
  • Tijeras punta redondeada
  • Termómetro
  • Suero fisiológico
  • Guantes desechables
  • Antitérmico, analgésico
  • Bolsitas de suero de rehidratación oral

Y siempre ten a mano los teléfonos de urgencia:

  • Para intoxicaciones, Instituto Nacional de Toxicología: 91 562 04 20
  • Teléfono Europeo de Emergencia: 112

Recomendaciones en caso de....

Vómitos

El vómito es la expulsión abundante y forzada de contenido gástrico. Puede ser debida a una infección vírica que suele ir acompañada por diarreas y dificultades digestivas.

Otras veces, puede ser debido a enfermedades en órganos como el apéndice, los pulmones o los oídos. Pero la mayoría de casos se debe a un alimento indigesto, a un exceso de alimentos o mareos, sobre todo al viajar en coche. En el lactante, puede obedecer a una momentánea debilidad del cardias, músculo que cierra la entrada del estómago.

Duración

  • Si se debe a infecciones virales, duran de 6 a 24 horas.
  • Si se deben a una indigestión, el malestar desaparece por sí solo en poco tiempo.

Qué hacer y qué no se debe hacer

  • No darle alimentos sólidos durante ocho horas aproximadamente.
  • Darle líquidos, como agua y manzanilla (nunca leche) en pequeñas cantidades.
  • Eliminar los zumos y los cítricos en general, porque son de difícil digestión.
  • Si es un lactante que toma el pecho, reducir la cantidad de leche dándole un solo pecho, pudiendo volver a la normalidad al cabo de ocho horas aproximadamente.
  • Si los vómitos son continuados, darle, durante cuatro horas, una solución rehidratante a base de sales y azúcares, y luego darle el pecho en cantidad reducida.
  • No administrar fármacos por vía oral, porque podría vomitarlos antes de que surtieran efecto. Si hay fiebre, emplear un antitérmico en supositorios.
  • No administrar fármacos antihistamínicos si no los prescribe el pediatra.

Cuándo consultar al pediatra

  • Si el niño aún no ha cumplido el primer mes de vida.
  • Si no hace pipí desde hace ocho horas y llora sin lágrimas.
  • Si el vómito contiene sangre.
  • Si vomita jugos gástricos repetidamente más de tres veces y tiene diarrea.
  • Si ha sufrido un traumatismo craneal durante las horas anteriores.
  • Si se sospecha la ingestión de un objeto que pueda habérsele atragantado en el esófago.
  • Si lleva vomitando más de 12 horas, sobre todo, cuando el niño aún no ha cumplido los seis primeros meses de vida.

Diarrea

La diarrea es un aumento del número de veces que tu bebé hace de vientre y son deposiciones líquidas. Puede ser debido a virus, bacterias, parásitos, alergias alimentarias, consumo excesivo de frutas y zumos

Duración

Puede durar de unos días a una semana, independientemente del tratamiento.
El mayor problema de la diarrea es la deshidratación, provocada por una excesiva pérdida de líquidos.

Qué hacer y qué no se debe hacer

  • No debes obstaculizar la eliminación de las heces, aunque sean líquidas.
  • Debes prevenir la deshidratación, dándole líquidos compuestos de agua, sales minerales y azúcares simples (se adquieren en la farmacia sin receta).
  • Conviene sustituir la leche habitual por leches especiales o en concentraciones más diluidas, sobre todo los primeros días.
  • Si ya come papillas, dale de comer galletas, crema de arroz, manzana, plátano, puré de patata y zanahoria, y carne blanca hervida. Asimismo, puedes darle yogur, puesto que la lactosa está predigerida.
  • Evita los fármacos antidiarreicos y los fermentos lácteos.
  • Comprueba que el niño, especialmente si es lactante, no pierde más del 5-10 por ciento de su peso.

Cuándo consultar al pediatra

  • Si aparece sangre en las heces.
  • Si la diarrea viene asociada con vómitos repetidos, sobre todo si son de color amarillento.
  • Si presenta más de 8-10 deposiciones en el transcurso de 8 horas.
  • Si el niño llora sin lágrimas.
  • Si no orina desde hace más de 10-12 horas.
  • Si ha tomado medicamentos que pueden favorecer la diarrea.
  • Si el niño se queja de fuertes dolores abdominales.
  • Si tiene alrededor de 38º de fiebre desde hace tres días.

Fiebre

Se considera fiebre si la temperatura pasa de:

  • 37-37,2º si se toma en la axila.
  • 37,5-38º si se toma en el recto o en el oído.
  • 37,3-37,8º si se toma en la boca.

Para tomar la temperatura existen gran variedad de termómetros infantiles.

Es importante distinguir si se trata de temperatura excesiva debido a estar demasiado abrigado, al ambiente térmico de la habitación o por un ejercicio físico intenso.;

También hay que tener en cuenta que algunos niños, en condiciones normales, tienen una temperatura superior a los valores indicados anteriormente. Que la temperatura de una persona varía notablemente durante el curso del día, incluso un grado y medio, siendo menor a primera hora de la mañana y más alta al final de la tarde. Y que la temperatura del niño puede aumentar después de tomar comidas o bebidas calientes.

La fiebre no es una enfermedad. Es un mecanismo con el que el organismo reacciona ante una enfermedad para indicarnos que hay algo que no funciona. Puede deberse a infecciones víricas o bacterianas, golpes de sol o de calor, vacunas.

Duración

Puede durar incluso días, y también se puede dar el caso que desaparezca durante 1-2 días para después volver a aparecer.

Qué hacer y qué no se debe hacer

  • Da de beber al niño agua y manzanilla con azúcar en pequeña cantidades cada 5-10 minutos, para prevenir una deshidratación.
  • No tapes al niño con demasiada ropa, sobre todo si es pequeño.
  • Dale pequeñas comidas de fácil digestión y no le obligues a comer.
  • Evita darle medicamentos antipiréticos, a menos que la temperatura de la axila supere los 38,5-39º.
  • Utiliza los paños y baños de agua fría para los golpes de calor o si la fiebre se acerca a los 40-41º.

Cuándo consultar al pediatra

  • Si el niño es menor de tres meses, siempre debe reconocerle un pediatra.
  • Si la fiebre supera los 40,5º y resiste al antipirético.
  • Si tose y respira con dificultad.
  • Si está en un estado de somnolencia y de escasa consciencia.
  • Si el niño siente dolor cuando orina.
  • Si después de 24-48 horas la fiebre no ha desaparecido.

Resfriados

La mayoría de resfriados son debidos a virus y su contagio se produce en el ambiente familiar y en los jardines de infancia. Son muy normales sobre todo en los primeros dos años de vida. No existe un tratamiento específico y los antibióticos no son muy recomendables en la mayoría de los casos.

Duración

Suelen durar unos días.

Recomendaciones: Qué hacer y qué no se debe hacer

  • Dar de beber al niño agua y líquidos.
  • No obligarle a comer, ya que el catarro disminuye el apetito.
  • Para dejar las fosas nasales libres utiliza lavados nasales con suero fisiológico o agua con sal.

Cuándo consultar al pediatra

  • Si el niño es menor de tres meses, siempre debe reconocerle un pediatra.
  • Si aparece junto con fiebre alta, dificultad respiratoria, manchas en la piel acude al pediatra.
  • Si después de unos días no ha desaparecido, es aconsejable consultar al pediatra.

Prevención de accidentes

Durante los primeros meses los accidentes dependen más del ambiente que rodea al niño que de él mismo. Es importante que sigas estas pautas para prevenirlos:

  • Nunca dejes al niño solo en casa o sobre superficies elevadas o donde pueda rodar y caerse.
  • No le pongas cadenitas, cordones o cintas alrededor del cuello. Durante los primeros meses no le pongas sortija ni pendientes que le puedan dañar.
  • En caso de necesitarlos, utiliza imperdibles con cierres de seguridad.
  • Mientras realizas labores domésticas no tengas al niño en brazos.
  • No lo dejes en el cochecito cerca de la cocina, radiadores, estufa...
  • No le des ningún objeto o juguete que pueda deshacerse en piezas muy pequeñas.
  • No dejes bolsas de plástico cerca de él.
  • Llévalo siempre bien sujeto en el cochecito y ten cuidado al subir o bajar escaleras, desniveles...
  • En el parque o paseando ten cuidado de no exponer a tu hijo al sol directo. En verano llévale con la cabeza cubierta y utiliza una crema con filtro solar.

Prevención de accidentes en el coche:

  • Nunca dejes a tu bebé solo en el coche
  • En el coche recuerda que debes utilizar una silla homologada (etiqueta E de color naranja). Debe ir colocada en sentido contrario al de la marcha, es decir el niño debe mirar hacia atrás y, además, debe estar sujeta con el cinturón de seguridad del coche. Nunca debe ir en el asiento delantero si el coche tiene air bag de acompañante.