Cuidados

1. El baño

Durante el embarazo es aconsejable evitar el baño, duchas prolongadas y con agua demasiado caliente. Tampoco es recomendable los baños de vapor o saunas. El agua muy caliente provoca vasodilatación y esto hace que el corazón trabaje más.

Ducharse o bañarse diariamente con agua templada ayudan a tener una sensación de bienestar además de hidratar los estratos superficiales de la piel, nutrirla y limpiarla. En cuanto a la higiene íntima debes realizarla dos o tres veces al día con agua y jabón neutro para no irritar las mucosas del perineo

2. Los dientes y encías

Es posible que durante el embarazo te sangren las encías al lavarte los dientes. Es normal, las encías están sensibles y sangran fácilmente.

Debido al desequilibrio que produce el embarazo es muy aconsejable que visites a tu dentista asiduamente y que extremes tu higiene bucal lavándote los dientes después de cada comida.

  • Cepillo y pasta dentífrica. El cepillo debe ser blando y renovarlo cada mes. En cuanto a la pasta dentífrica debe tener componentes que protejan a tus dientes de las bacterias.
  • El hilo dental es muy necesario, impide la formación de sarro.
  • Enjuagarse la boca con soluciones específicas te ayudarán a mantener bien tus encías. 

3. Las piernas y pies

Debes prestar especial atención a la circulación de las piernas, muchas mujeres se le acentúan los problemas de circulación: sensación de pesadez, varices, hinchazón de pies. Para paliar estos trastornos es aconsejable que sigas estas pequeñas recomendaciones:

  • Aplícate duchas frías en épocas de calor.
  • Procura no estar mucho tiempo de pies y pon las piernas en alto cuando estés sentada.
  • Evita calcetines y medias elásticas que opriman tu circulación.
  • Procura no estar expuesta a un calor excesivo, acentúa la dilatación de las venas. Baños de sol, agua caliente, sauna, viajes largos en coche… no son nada recomendables.
  • Los zapatos no deben ser ni planos ni con demasiado tacón (2-4 cm.).
  • Da largos paseos a diario y la natación es muy recomendable.
  • Duerme con un cojín debajo de tus pies, para facilitar el riego sanguíneo.
  • En cuanto a la depilación debes evitar la cera caliente y evita el uso de productos con sustancias químicas. Los métodos más indicados son las maquinillas manuales o eléctricas y, en menor medida, la cera fría.
  • Consulta a tu especialista sobre cremas y geles que agilicen la circulación y cuiden la piel.

4. Manchas en la piel 

Es probable que debido a los cambios del embarazo tu piel sufra cambios, sobre todo tu cutis. Si tenías una piel grasa con el embarazo tenderá a quitarse, si la tenías normal o seca tenderá a resecarse. También se producen cambios de color, en algunas mujeres se oscurece un poco el rostro o aparecen marchas en frente, sienes, pómulos. Este trastorno se llama Cloasma Gravídico. No se puede evitar pero sí mejorar evitando la exposición al sol y utilizando algún producto cosmético adecuado. Esta alteración tiende a desaparecer lentamente después del parto.

Otros hábitos generales que debes adoptar para el cuidado de tu piel son: lavarte antes de acostarte con jabón suave o leche limpiadora y aplicarte crema hidratante hipoalergénica.

Es posible que al final del embarazo se te hinche la cara y el cuello a causa de la retención de líquidos. Disminuye la hinchazón aplicándote una toalla empapada en agua fría o una mascarilla descongestionante.

En cuanto al maquillaje debes utilizar productos sin alcohol o perfumados para evitar riesgos de alergias. Ten especial cuidado con el contorno de ojos, utiliza un producto específico para eliminar el maquillaje o aceite corporal.

5. Las mamas 

El pecho debe cuidarse durante todo el embarazo, especialmente si ya tenías bastante volumen antes del embarazo. Las molestias iniciales de las mamas se reducen fácilmente con el uso de un sujetador cómodo, ancho y que sostenga bien el pecho. Al termino de tu baño diario aplica sobre cada pecho un chorro de agua fría y a continuación un suave masaje durante 10 minutos, para finalizar puedes aplicarte una crema o aceite. Estos cuidados ayudaran bastante en la prevención de la aparición de estrías en el pecho.

Los pezones requieren un tratamiento especial hacia el final del embarazo. Fricciónalos delicadamente con un paño de lino y ponles una crema. Una vez hecho esto tienes que intentar sacar el pezón dos o tres veces, ejerciendo una pequeña presión con tus dedos índice y pulgar. Puede pasar que al realizar este ejercicio salga calostro, esto no debe preocuparte.

6. Las estrías

Las estrías están relacionadas con el aumento de peso y con la elasticidad de la piel. Las zonas donde más fácilmente surgen son los muslos, nalgas y mamas. Se dan en 7 de cada 10 mujeres y suele ser un trastorno de tipo hereditario.

Evitarlas totalmente es muy difícil pero sí puedes paliarlas aplicándote regularmente un masaje con cremas nutritivas. Existen muchos productos antiestrías a base de lanolina y de extractos vegetales que estimulan la circulación y mantienen elásticas las fibras. Además es aconsejable que utilices jabones neutros y nutritivos y crema hidratante y, por supuesto, no te olvides de llevar una alimentación equilibrada.

7. La ropa 

Al principio del embarazo no es necesario recurrir a la ropa de pre-mamá, bastará con que utilices ropa cómoda y holgada y, sobre todo, fibras naturales como el algodón. 

Según van pasando las semanas tendrás que adaptar tu estilo de siempre a las nuevas formas de tu cuerpo. Existen dos tendencias: las que ocultan y las que muestran. Elige la que más se adapte a ti o combínalas. Lo único que debes vigilar es que no te apriete el tórax y vayas holgada y cómoda.

La ropa interior también debe seguir esta regla. Cómoda, que no apriete la pelvis y la ingle, suave y confeccionada con tejidos naturales, especialmente en algodón. Esto no quiere decir que renuncies a ir sexy y elegante.

En cuanto al calzado se acabaron los tacones altos y los zapatos que no sujetan los tobillos. Es de vital importancia para tu columna que tenga un reparto bien equilibrado del peso y necesita un buen apoyo en la planta de los pies.

8. El trabajo

Las mujeres trabajan cada vez más y en consecuencia cada vez hay más embarazadas en activo. Es difícil valorar si es conveniente quedarse en casa o por el contrario seguir trabajando. Es decisión vuestra si el embarazo se desarrolla normalmente.

Si el trabajo que se realiza es físico o estresante puede existir cierto peligro de parto prematuro. Por tanto se puede seguir trabajando siempre y cuando no conlleve una excesiva fatiga física o mental. Simplemente hay que evitar los trabajos que requieran mucho esfuerzo físico, estar de pies durante mucho tiempo, viajes largos, exposición a sustancias tóxicas... 

9. El deporte

Un buen equilibrio entre reposo y ejercicio físico garantizan tu bienestar y el de tu bebé. Si ya practicas deporte sigue haciéndolo sin excesos y eliminando toda competición.

Los deportes más apropiados son la natación, caminar al aire libre, la bicicleta, danza, yoga y ejercicios gimnásticos. Estos te harán mantener un buen tono muscular, activarás la circulación, sobre todo de las piernas, mejorarán tu respiración y función intestinal y, además, tu equilibrio psicológico. 

10. El descanso

Relajarse y descansar significa cuidar tu cuerpo y mente. El tiempo de descanso que necesites dependerá de tu trabajo y ritmo de vida. Al principio del embarazo sentirás más somnolencia y cansancio por los grandes cambios hormonales y, por eso, debes descansar más. Al menos debes dormir 8 horas por la noche y haz todo lo posible por dormir una hora de siesta.

Durante el día, siempre que puedas debes relajarte. La lectura, escuchar música relajadamente, ir de compras sin cansarte demasiado... todas estas actividades te ayudarán a relajarte y a liberar tu mente de miedos y estrés.