El embarazo mes a mes

Primer mes

Desde el momento de la fecundación ya está todo decidido. Desde como será su color de ojos hasta la forma de sus orejas y, por supuesto, si será niño o niña.

En un mes de una célula se transforma en un embrión de 5 milímetros. Tu hijo ya tiene una pequeña forma: un disco embrionario formado por 3 capas de células llamadas Endodermo, la capa más interna; Esodermo, la capa media y Ectodermo la capa exterior.

El Endodermo se convertirá en sus pulmones, hígado, glándula tiroides, páncreas, tracto urinario y vejiga. El Mesodermo se transformará en esqueleto, corazón y músculos, testículos, ovarios, riñones, bazo, vasos sanguíneos, células de la sangre y la dermis. Por último del Ectodermo surgirá la piel, el sistema nervioso, glándulas sudoríparas, pechos, cabellos, uñas, esmalte de dientes, cristalino de los ojos...

En este mes el embrión desarrolla una extremidad craneal, el corazón, que empieza a latir y, a continuación, la médula espinal se alargará formando la extremidad de la cola y, luego, empezarán a formarse los brazos y piernas. En este periodo la circulación sanguínea se pone en funcionamiento y se dan los primeros esbozos de órganos internos. Empieza a esbozarse lo que serán los maxilares y la lengua debido a que existe una pequeña dilatación donde estará el estomago.

Cambios físicos de la mamá

Los cambios físicos que experimenta tu cuerpo van mucho más allá del crecimiento de la “Barriguita”. Tu cuerpo tiene que prepararse para dejar sitio al bebé, para soportar el peso creciente y proporcionar todas las sustancias nutritivas y el oxígeno que necesita tu bebé.

Por tanto, aunque no se note desde el exterior, tu cuerpo sufre un cambio profundo desde el primer momento. Los hueso de la pelvis se ensanchan a medida que el bebé crece, la caja torácica se expande. También se modifican la respiración, la circulación, el hígado y el intestino. Tu metabolismo se adapta para alimentarlo, las hormonas provocan un cansancio muy beneficioso ya que te obliga a descansar, las mamas empiezan a prepararse y tu organismo te provoca sensaciones como:

  • Gusto y olor. Mujeres embarazadas afirman que ciertos olores y sabores parecen más fuertes y algunos intolerables.
  • Necesidad de orinar. Debido a la actividad de algunas hormonas, hacen que tengas necesidad de orinar a menudo incluso en esta etapa tan temprana. Además órganos como el útero han aumentado su tamaño y presionan levemente la vejiga.
  • Mamas. El cambio de volumen de la mamas es uno de los primeros signos. Están más duras y pesadas. La aureola se dilata, los pezones se hacen más sensibles.
  • Mareos y náuseas. Es un fenómeno extraño y del que no se conocen exactamente sus causas. Hay mujeres que sufren nauseas precoces a partir del 5º día de gestación. Las náuseas pueden ir acompañadas de vómitos, bilis y salivación excesiva. Puede existir una relación con el estado emocional.

Segundo mes

El tamaño de tu hijo ha crecido hasta 3 centímetros y su peso está entre 2 y 3 gramos. La mayoría de los órganos internos están presentes y continúan desarrollándose y creciendo. Su cara tiene ya un aspecto reconocible. Boca, ojos y orejas se están modelando. Las extremidades parecen pequeñas “patitas” y los dedos están casi formados.

Tiene la cabeza un poco más enderezada y el cerebro se desarrolla con rapidez. Órganos como el corazón y el aparato circulatorio casi están acabados. El aparato digestivo y pulmones se empiezan a desarrollar.

Este es el periodo donde el feto se encuentra más expuesto a peligros que podrían perjudicar la formación de sus órganos. Es el llamado periodo de “Embriogénesis”.

Cambios físicos de la mamá

Aunque las medidas de tu cuerpo aparentemente no han cambiado mucho, sí se están produciendo cambios... Exteriormente en tu piel podrían aparecer manchitas llamadas “Cloasma del Embarazo” y en el abdomen una línea oscura que se conoce como “Línea Alba”. Estas alteraciones son causadas por el aumento de estrógenos, hormonas típicas en el embarazo. Normalmente desaparecen con el tiempo.

Internamente, poco a poco aumenta el volumen de la sangre, pasa de 4 a 5 ó 6 litros. Al tener el mismo número de glóbulos rojos aparece una anemia que se denomina fisiológica. Cambia la composición de la sangre con más glóbulos blancos. Crece el caudal cardíaco, especialmente en las primeras semanas y luego se estabiliza. La tensión arterial disminuye, la respiración se modifica...

Pero los órganos que mayor cambio experimentan son el útero y los senos.

Tercer mes

Tu hijo ahora de la cabeza a los pies mide entre 10 y 12 centímetros y pesa entre 65 y 80 gramos. Es ya una pequeña persona, con cabeza, eso sí exageradamente grande, piernas, brazos y con casi la totalidad de sus órganos. Los testículos y ovarios ya están formándose, sus riñones empiezan a funcionar y su esqueleto continúa formándose.

Durante este periodo el feto empieza a moverse. Gira la cabeza, agita ligeramente las extremidades. Cierra los puños y separa los dedos... estos movimientos son reflejos, todavía no están controlados por el cerebro. Mantiene los brazos flexionados por codos y muñecas.

Otro aspecto a destacar es la aparición de la melanina, que es la responsable de la pigmentación de la piel.

Cambios físicos de la mamá

Es un mes decisivo. En tu cuerpo ya son visibles los cambios. Pechos más prominentes, las aréolas y pezones más oscuros, un esbozo de vientre. Tu peso habrá aumentado un poco, entre 700 gramos y 2 kilos.

Por último, notarás que algunas molestias típicas del inicio empiezan a desaparecer.

Cuarto mes

Al término del cuarto mes la longitud del pequeño estará alrededor de los 13 centímetros y pesará unos 240 gramos. Su cabeza mide 4,8 centímetros de diámetro.

A los cuatro meses de gestación el feto está totalmente formado, aunque sus órganos no funcionan de manera autónoma. En este periodo se establecen conexiones con los nervios y músculos. Sus extremidades pueden moverse alrededor de las articulaciones cuando los músculos son estimulados. El feto se cubre de un vello fino llamado “El Lanugo” que luego desaparecerá.

Hacia el final de este mes empiezan a desarrollarse sus sentidos, entre otros el tacto. En sus dedos aparecen ya las huellas digitales y se forman sus uñas. Su piel es cada vez más gruesa aunque sigue siendo transparente. Ya puede experimentar la sensación del ambiente que le rodea y si toca, por ejemplo, el cordón umbilical se aleja.

Cambios físicos de la mamá

Estás a mitad de camino. Tu vientre se redondea. Tu útero llega a la altura del ombligo y seguirá creciendo a razón de un centímetro por semana. Tus movimientos se han hecho más pesados y adaptas nuevas formas y posturas. Si eres propensa a las varices pueden hacer su aparición en tus piernas.

Quinto mes

Al término de este mes tu hijo tendrá una longitud de hasta 28 centímetros y un peso aproximado de 560 gramos. El diámetro de su cabeza rondará los 6,4 centímetros.

Es la época más dinámica del embarazo. Da patadas y tiene mucho movimiento. Su fase de desarrollo le permite en cierto sentido, ver, oír y sentir emociones. Ya tiene los circuitos neuronales indispensables para enviar mensajes. Tu bebé es capaz de abrir la boca e ingerir líquido amniótico que expulsará haciendo “pipí” gracias a que sus riñones funcionan. Si te haces una ecografía podrás ver como se “chupa” el pulgar.

Al final del quinto mes, el cerebro y la médula espinal están acabados y ha desarrollado la totalidad de sus neuronas.

También es capaz de abrir los ojos y empieza a distinguir luces y sonidos. Por ello es importante que hables con él y le “acaricies” a menudo. Ya verás como reacciona dando “pataditas”.

Cambios físicos de la mamá

Este periodo se caracteriza por la estabilidad y la desaparición de muchas pequeñas molestias. Tu vientre crece de forma evidente, el corazón late más deprisa y tus órganos cada vez tienen menos espacio. Asimismo la curvatura lumbar se incrementa progresivamente debido al tamaño y al peso del útero.

Sexto mes

Tu hijo tiene ahora un tamaño de 35 centímetros, pesa 1 kilo y su cabeza mide 7,5 centímetros de diámetro.

A partir de ahora tu bebé entra en la fase donde todos sus órganos formados se refuerzan. Sus neuronas forman una red para que la propagación de los mensajes sea rápida y eficaz. Su cerebro crece. La respiración automática está bajo el gobierno del cerebro y aparecen los alvéolos pulmonares. Los bronquios están llenos de líquido amniótico, que cuando nazca reabsorberá. Y, también, empieza a tener periodos de vigilia y sueño, permanece despierto hasta 4 horas.

En cuanto al exterior, el rostro del bebé es cada vez más fino, tiene cejas, fosas nasales y labios. Su cuerpo es más blando y redondo. Dispone de menos espacio, de ahí que no sólo notes sus pataditas sino que además puedas “verlas” en tu piel.

Cambios físicos de la mamá

En el sexto mes tus hormonas han llegado al máximo nivel. Tu corazón late 10 veces más por minutos que en tu estado normal y tu ritmo respiratorio también se ha acelerado. Puedes tener procesos de lumbalgia debido al peso del bebé, que aumenta la curvatura lumbar y hace que exista una torsión anormal. La práctica de algunos ejercicios puede aliviar estos dolores.

Séptimo mes

Tu bebé cada vez tiene menos espacio para moverse. Ahora mide casi 42 centímetros, pesa cerca de 1,8 kilos y el diámetro de su cabeza es de 8,5 centímetros.

El niño ya es una persona y si naciera en este momento podría sobrevivir con cuidados especiales. Su cuerpo está más proporcionado y su cabeza ya no es tan grande con respecto al cuerpo.

Su cerebro crece y su corteza cerebral se ahueca. Alrededor de las fibras nerviosas, se empieza a formar una capa de “mielina” sustancia que las protegerá. El cordón umbilical es mucho más ancho. Sus párpados se han completado y ya puede abrir y cerrar los ojos.

Por lo general, en el transcurso de este mes es cuando empieza a colocarse cabeza abajo y su sexo está definido, si es varón le desciende los testículos. Todos sus órganos empiezan a prepararse para el momento del nacimiento.

Cambios físicos de la mamá

Los cambios físicos ya son más que evidentes. Se te hinchan los tobillos, se redondean tus facciones. T sientes muy pesada y cansada. Todo esto es debido, sobre todo, al aumento de estrógenos. Podrás sentir contracciones uterinas aisladas, son debidas al “encajamiento” ya que la pelvis comienza a ensancharse para el paro. Otros síntomas que podrás notar son hemorroides, estreñimiento, tensión arterial...

Octavo mes

A finales del octavo mes de embarazo tu bebé medirá unos 45 centímetros, pesará 2,4 kilos y su cabeza tendrá 9,2 centímetros de diámetro.

En los últimos dos meses deberá ganar el 50% de su peso y tiene que hacer acopio de reservas energéticas de grasas suficientes para el nacimiento. Por eso en esta etapa la alimentación es fundamental, sobre todo, debe ser rica en hierro y calcio.

El cordón umbilical ahora es gordo y duro y está envuelto en una sustancia gelatinosa que evitará enredos del cordón. La fina película que cubría a tu bebé desaparece y en su lugar se recubre de una sustancia espesa y grasa que facilitará el parto.

El bebé traga mucho líquido amniótico y también inspira líquido que le ayuda a desarrollar sus pulmones. Todas las partes del cuerpo tienen las proporciones definitivas y su piel es rosa y suave. En este mes las posibilidades de vida si nacieran son muy altas.

Cambios físicos de la mamá

Tu vientre y pecho tienen grandes proporciones. Tus mamas se están preparando para la lactancia. En cierta forma es tu bebé quien ayuda en este proceso, segregando a través de la placenta un tipo especial de hormonas que absorbe tu organismo y activan la producción de leche. En este mes ya puede darse la aparición del calostro.

Físicamente te encontrarás más fatigada y tendrás tendencia a perder el equilibrio. Te aumentarán las ganas de orinar, debido a que la vejiga apenas tiene espacio y sentirás puntadas en las costillas con mucha frecuencia.

Todo esto es lógico dado el volumen que tiene el bebé en esta fase.

Noveno mes

El bebé esta totalmente desarrollado, ahora se dedica a ganar peso y crecer. Puede medir unos 50-52 centímetros y su peso variará entre 2,5 y 3,5 kilos. Ya no tiene espacio y apenas puede moverse. Su cráneo se ha osificado y su piel se desprende en parte de la capa de grasa que le ayudará a nacer.

Sus órganos todavía no funcionan al tiempo por lo que el nacimiento siempre supone un duro paso para estos órganos. Su cerebro está perfectamente generado pero el sistema nervioso está muy lejos de estar constituido por completo.

Los alvéolos de sus pulmones están cubiertos por una sustancia grasa que les impide retraerse, es la respirar aire por primera vez cuando se desplegarán.

Su corazón palpita entre 120-160 pulsaciones, pero la aurícula derecha y la izquierda se comunican por el “ Orificio Botal”, que se cerrará al nacer.

El término medio de embarazo es de 40 semanas. Después de estos 9 largos meses de espera, por fin tu hijo está preparado para venir al mundo.

Cambios físicos de la mamá

Empieza la cuenta atrás y tu cuerpo está preparándose para el parto. Es un periodo ambiguo, estás fatigada, torpe a causa del vientre... seguirás experimentando los síntomas de hace unas semanas. Vigila tu tensión y tu alimentación.

En cuanto a tu estado de ánimo, sentirás muchas angustias y miedos que desaparecerán cuando aparezcan las contracciones y todos tus pensamientos se centrarán en el proceso de dar a luz a tu hijo.