Cuida tu cuerpo

Volver a la normalidad

Una vez pasado el parto tu organismo debe recuperar progresivamente su equilibrio. La práctica de ejercicio te ayudará a recuperar tu forma física y tu figura, unida a una alimentación adecuada y equilibrada. También debes cuidarte por dentro. Ir a los controles ginecológicos para que comprueben la correcta regresión del útero, el estado de la vagina, etc. Al principio debes tener especial cuidado con tus pechos y con tu higiene, sobre todo si vas a dar de mamar a tu hijo.

Higiene después del parto

Dúchate todos los días y no te bañes ni en casa ni en la piscina o el mar, por un tiempo. Durante la lactancia son recomendables las duchas templadas pero no demasiado frías, porque pueden inhibir la secreción de leche. Cuida tu cabello, es posible que veas como se cae y pierde el brillo que ha mantenido durante el embarazo. Es normal. Toma levadura de cerveza y aplícate mascarillas nutritivas para fortalecerlo. Evita utilizar secador y no te recojas el pelo con gomas elásticas.

Cuidados del pecho

Es importante que durante y después de la lactancia te cuides el pecho de manera adecuada, con tratamientos estéticos y con masajes.

Durante la lactancia lleva sujetadores que no opriman pero que sujeten bien el pecho. Da el pecho a tu bebé con frecuencia para evitar que estén llenos durante mucho tiempo, provocando la relajación de los tejidos. Además, asegúrate de que tu bebé se agarre debidamente al pecho, así podrá vaciarlo completamente. En la medida de lo posible masajea tus senos una vez al día suavemente.

Después de la lactancia notarás una considerable flacidez en tus pechos. Este problema se puede resolver con los ejercicios y cuidados oportunos. Aquí te indicamos algunos ejercicios que te ayudarán a tonificar tu pecho.

  • Une las palmas de la mano y haz una fuerte presión una contra otra en secuencias de10, durante 5 minutos.
  • Eleva los hombros hacia las orejas y mantenlos durante un minuto.
  • Con dos pesas, eleva los brazos hasta los hombros. Hazlo tres veces en series de 15 repeticiones.
  • De pie, con los hombros bajos y la espalda recta, las nalgas entradas, estira los brazos hacia atrás.
  • Sentada con la espalda recta y los hombros bajos, cógete a los bordes de la silla y tira hacia arriba.
  • Con las piernas abiertas y los brazos flexionados, oprime en tus manos una pequeña pelota con fuerza.

Refuerza el resultado de estos ejercicios con una crema reafirmante neutra.

Gimnasia para recuperar tu forma

A partir de la 6ª semana después del parto puedes empezar a practicar alguna gimnasia suave para recuperar tu forma física y tu nivel de peso anterior al embarazo.

Está comprobado que la mayor parte del peso se pierde durante los tres primeros meses, después esta progresión disminuye considerablemente y es muy difícil seguir perdiendo peso. Por ello se debe iniciar una actividad física lo antes posible que te ayude a recuperar la línea.

Al principio los ejercicios aeróbicos y suaves son muy apropiados. También te ayudará caminar, correr un poco, nadar, montar en bicicleta... Si le estás dando el pecho a tu bebé, procura hacer estos ejercicios después de dárselo.

A continuación te proponemos una tabla de gimnasia suave.

  • Acostada de espaldas, con las piernas flexionadas, brazos cruzados sobre el vientre, levanta la cabeza y los hombros al tiempo que inspiras presionando el vientre.
  • Sentada, con las piernas flexionadas y abiertas, cruza los brazos e inspira. Después desciende la espalda balanceando la pelvis hacia adelante. Contrae el vientre al tiempo que inspiras.
  • De rodillas con la espalda recta mantén los músculos del abdomen y glúteos contraídos. Luego siéntate sobre el suelo sobre tu lado derecho y luego sobre el izquierdo.
  • Por último un ejercicio que te ayudará con tu barriguita. De rodillas, con la espalda recta, contrae el abdomen y glúteos e inclínate mientras expiras hacia atrás lentamente. Mantén está posición unos segundos y luego vuelve a la posición inicial.

Alimentación después del parto

Después del parto es importante cuidar tu alimentación, no sólo para perder el peso incrementado sino, y más importante, para reponer todos los elementos que necesita tu organismo. Debes mantener una alimentación equilibrada y reducir el aporte calórico de forma gradual para que no te afecte ni a ti ni a tu bebé si le estás dando pecho.

En tu dieta debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Tomar las cantidades necesarias de proteínas, carbohidratos, grasas, sales minerales, vitaminas...
  • No comer entre horas.
  • Puedes ayudarte de infusiones para facilitar la eliminación de toxinas y líquidos.
  • Y, sobre todo, bebe mucha agua. Estimula el riñón y facilita la eliminación de toxinas procedentes de la grasa.